Martes, 1 de julio de 2008
Hola a todos y a todas.
Este es mi primer artículo en el blog. Me lo creé anoche, sobre las 3 de la madrugada, pero el silencio de la casa y de la calle contrastaba con el molesto ruido a esas horas de la CPU, por eso no pude publicar el artículo ya que tenía miedo de despertar a los que dormían y de esa manera hacerlos enfadar.
Pero esta mañana antes de levantarme de la cama me dije a mi misma que de esta mañana no podía pasar. Así que me levanté, me aseé, hice mi cama, pasé el polvo de mi habitación y después el suelo con la aspiradora. Seguidamente me conecté y tras ajustar las preferencias relacionadas con colores y demás, me dispuse a escribir y aquí estoy.
La verdad es que he creado este blog para contar mis cosas aún sabiendo que probablemente no tenga muchos lectores, puede que esto me ayude a asimilar o a ver desde fuera mis actos y mis vivencias.
Bueno, sin más dilaciones, voy a empezar.
Antes de que acabase el curso, nos informamos acerca de cursos de inglés en Irlanda. Al principio, he de reconocer que la idea me daba un poco de miedo porque no hace tanto que me pasó una cosa muy muy especial con alguien que es muy muy especial para mí, y sólo pensar que me tendría que separar de él durante aproximadamente un mes, me daba pavor. Pero tras hablar con la persona que organiza el viaje y demás, me fui tranquilizando poco a poco, porque me dijo que esta experiencia me ayudaría a nivel personal mucho más de lo que se creía. Así que en unas pocas semanas tomé la decisión y los preparativos se pusieron en marcha. Las condiciones en las que estaría sonaban bastante atractivas: un mes en Irlanda con una familia; compartiría habitación con una chica de mi misma edad, aproximadamente, que no sería ni de habla inglesa ni española, con lo cual, tendríamos que hablar en inglés sí o sí; iría a clase por la mañana y por las tardes se realizarían actividades en grupo; habría excursiones semanales de medio día y excursiones semanales de día completo. La verdad es que una vez asimilado que no pasaría nada por separarme de él un mes, la idea me atraía bastante. Esperaba la llamada de la chica que organiza todo como agua de mayo, hasta que por fin una tarde me llamó para comunicarme las fechas y horas de vuelo, la documentación que le tenía que enviar a ella para llevar a cabo unos trámites con el colegio de Irlanda y el peso permitido del equipaje.
En un principio, las fechas eran desde el 2 de julio, es decir, mañana, hasta el 1 de agosto. Pero el martes 24 de junio, recibí un e-mail comunicándome la modificación de las fechas. Con lo cual, tras el cambio de planes quedaría así: ida 11 de julio y vuelta el 11 de agosto.
Tras leer el correo me enfadé bastante porque ya estaba concienciada de que lo dejaría de ver el 2 de julio y me daba mucho miedo volver a pasar por aquellos malos ratos que pasé pensando en el regreso, en el tiempo después de mi vuelta, pensando si todo seguiría más o menos igual o habría cambiado algo entre nosotros, si se olvidaría de mí o si, por el contrario, me echaría de menos y cuando me viese me querría aún más. Por esos malos momentos que pasé pensando en eso, por eso me enfadé. Pero después me detuve a pensar si merecía estar frustrada hasta que me fuese o si estaría mejor deisfrutando junto a él de esos nueve días que nos daban de prórroga. Entonces cambié mi actitud e intento disfrutar al máximo el tiempo que nos queda juntos antes de mi partida.
Me reconforta pensar que todo será mejor entre nosotros después de mi regreso. Aunque me importa aún más que él esté bien aquí, que no lo pase mal, porque se merece que las cosas le vayan bien. Aunque, he de reconocer, que me haría ilusión que me echaría de menos pero sin que ello le impidiese dormir bien, porque sé que unos 20 días antes de que me fuese pasó 3 noches en vela, sin pegar ojo. Y eso no quiero que le suceda durante un mes.
Sé que él no leerá esto, básicamente porque no sabe que escribo desde hoy un blog que espero seguir llenando de artículos durante mucho tiempo, pero desde aquí quiero decirle que le amo y que, como me dijo el otro día, mi vida sin él no tiene sentido (él me dijo que su vida no tiene sentido sin mí).
Bueno, me voy a ir despidiendo porque me están asaltando unas gotas que lubrican los ojos (lágrimas) y no quiero que se derramen, más que nada porque mi vida está yendo mejor que nunca y no es el momento de que deban salir estas lágrimas, puesto que me quedan unos 11 días para estar aún junto a él antes de irme.
Gracias.
*_ (( Eres mi sueño más secreto... [...tQ...]* )) _*
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